Este Comté Symphonie Marcel Petite es puro espectáculo. Entre 16 y 24 meses en de mimos y cuidados para regalarnos un queso potente pero equilibrado, con esa textura inconfundible que a mi, personalmente, me encanta. uno de los mejores Comté que podrás comprar.
El Comté Symphonie Marcel Petite es un queso de larga maduración destinado a aquellos que buscan un Comté profundo, expresivo y lleno de matices. Un queso en el que cada aroma aparece poco a poco, como las distintas notas de una composición musical, hasta formar un conjunto complejo y perfectamente equilibrado.
Se elabora con leche cruda de vaca en las pequeñas queserías cooperativas del macizo del Jura, conocidas como fruitières. La leche procede tradicionalmente de vacas de razas Montbéliarde y Simmental francesa, alimentadas principalmente con los pastos y el heno de la región. Esta estrecha relación con el territorio hace que cada rueda conserve la personalidad del paisaje y de la estación en la que fue elaborada.
Una vez terminada la elaboración comienza el trabajo de Marcel Petite, una de las grandes casas afinadoras del queso francés. Cada pieza se observa y se cuida de manera individual, mediante volteos, cepillados y controles constantes, hasta determinar cuándo ha alcanzado su mejor momento.
La selección Symphonie permanece entre 16 y 24 meses en maduración. Este afinado prolongado permite que la humedad se reduzca lentamente y que la pasta adquiera una textura más firme, densa y fundente. También pueden aparecer pequeños cristales naturales, responsables de esa delicada sensación crujiente tan apreciada en los quesos de larga maduración.
En nariz es intenso y elegante. Al cortarlo aparecen aromas de mantequilla avellanada, frutos secos tostados, caldo suave y fruta madura. En boca es amplio, profundo y persistente, con recuerdos de avellana, nuez, caramelo tostado, especias dulces y un delicado fondo torrefacto.
Su larga maduración no lo convierte en un queso agresivo. La verdadera virtud del Comté Symphonie está en cómo combina potencia y armonía: cada sabor ocupa su lugar, ninguno domina por completo y todos terminan uniéndose en un final largo, sabroso y lleno de matices.
Es un queso para degustar despacio y preferiblemente a temperatura ambiente. Resulta espectacular en una tabla de quesos de alto nivel, acompañado de un buen pan artesano, frutos secos o una pequeña cantidad de miel. También puede disfrutarse con vinos blancos con crianza, vinos del Jura, champagnes o vinos generosos secos.
Ref: Comte Symphonie